La calidad del aire interior tiene un impacto significativo en la salud, el bienestar, la productividad y la calidad de vida en general de las personas que viven en edificios comerciales y residenciales. Las investigaciones han demostrado que una mala calidad del aire interior puede provocar una serie de problemas de salud como enfermedades respiratorias, alergias, asma o incluso enfermedades crónicas a largo plazo. Las normas de construcción saludable, como la Norma RESET sobre el Aire, proporcionan un marco para un entorno construido más saludable y sostenible. RESET cree firmemente que no se puede resolver eficazmente algo que m no se puede medir. Por ello, se centra en la calidad y la transparencia de los datos y promueve el seguimiento continuo y la recopilación de datos a través de la normalización para fomentar la concienciación, la visibilidad y las soluciones eficaces a los retos de la calidad del aire interior.
Para garantizar la alta calidad de los datos, RESET acredita los monitores de calidad del aire interior que cumplen sus normas con el certificado RESET Air, lo que los hace aplicables a los proyectos RESET. Para obtener esta certificación, deben registrarse los cinco parámetros ambientales siguientes mediante monitorización continua en tiempo real: CO2, partículas en suspensión (PM2,5), compuestos orgánicos volátiles (COV), humedad relativa (HR) y temperatura (T), y aquí es donde entra Sensirion.